A cuarenta metros de profundidad bajo las estrechas y caracteristicas vias del centro de Napoles, se encuentra un mundo a parte, todavia inexplorado en su mayor parte, aislado en su tranquilidad milenaria y al mismo tiempo estrechamente ligada a la ciudad.
Es el corazon de Napoles, el lugar en donde nacio. Visitarlo significa realizar un viaje en el tiempo, a dos mil cuatrocientos anos atras.
Cada epoca historica, desde la fundacion de la Neapolis hasta las bombas de la segunda guerra mundial, han dejado una huella sobre los muros de tufo amarillo, piedras con las que se construyo la ciudad y que representan su alma misma.